Cuando estudié la primaria, una figura muy importante y diferente de nuestro ámbito familiar es el profesor. Este este lapso escolar, la imagen de algunos maestros son la clave en nuestra formación. En esta etapa quería estudiar para ser profesora... entrando a la secundaria este gusto desapareció.
Estudié la Licenciatura en Sociología porque me gusta la investigación social. Después de egresar, participé en sondeos de opinión sobre cultura política.
El director donde estudié la Preparatoria me invitó a impartir la materia de sociología, ese fue el primer paso en la docencia y recuerdo que no fue fácil este primer acercamiento. Trabajar con adolescente es una gran responsabilidad, pero también es una gran satisfacción porque son una población que requiere de atención, el solo sentarse con ellos a escucharlos un poco de sus problemas se genera un compromiso entre ambas partes sin meterse de lleno en su dinámica familiar; también son un gran potencial de habilidades y se logran potencializar se pueden lograr muchas cosas.
Posteriormente, me invitó la directora de la institución donde trabajo en Huehuetoca, Estado de México a impartir las materias de Métodos y Técnicas de investigación, sociología y Antropología social. Aquí puse en práctica lo que nos enseñó un Profesor en la Universidad, Teofilo Espinosa egresado de la Metropolitana, involucrarse en comunidades indígenas. A los chicos les encanta participar en actividades, por ejemplo, en Cuetzalán Puebla(comunidad totonaca) les enseñaron a elaborar globos aerostáticos de papel china y tienen la costumbre de hecharlos en la noche, enfrente de su catedral donde se encuentra el palo, lugar de celebración del rito de la danza de los voladores de papantla; nuestros estudiantes también hicieron lo mismo en la noche. Después en la escuela les enseñaron a otros compañeros, pero generando una explicación sobre la materia de Física, esta es una de las satisfacciones que tengo en mi trabajo independientemente si un estudiante llega a ser profesionista o no, el objetivo de todo ser humano como lo sostenía Aristóteles es buscar la felicidad aún si decide ser un campesino o carpintero, esto último lo digo yo.

La reflexión y la historia nos lleva al pasado, donde valoramos y reconstruimos hechos del ayer, como es el caso de reconocer que las instituciones educativas no cambian solas, sino que la cambian las personas(docentes, estudiantes, padres de familia, Directivos) para lo cual habría que incorporarle instrumentos técnicos-didácticos que se utilizan en las mismas y en este caso no debe de caber la menor duda que la escuela como institución social de formación cambiará, ya está cambiando, con la utilización de las nuevas tecnologías y con el uso que hagamos de las mismas, por ello es mejor que reflexionemos respecto a la dirección en la que debe hacer, la orientación que como docentes demos a los saberes de los estudiantes de la internet.
ResponderEliminarSaludos
Lilia
Muy buen Blogg, felicidades, esta exelente y con muy buena informacion.
ResponderEliminarLorena:
ResponderEliminarTu aportación me pareció muy importante enfrentar las razones que te antecedieron por la vocación docente y la diversidad de contextualizaciones que evidencias durante el proceso enseñanza aprendizaje, orientándoles (como una excelente humanista) al ámbito cultural y social, de la comunidad en que te desempeñas, considero que sería muy interesante contrastar similitudes y semejanzas entre ambas comunidades una urbana y la otra rural...Una vez más felicidades... Saludos. Donají.
Hola:
ResponderEliminarHiciste un magnifico trabajo.